EL NIÑO YUNTERO (Miguel Hernández)

Este poema de Miguel Hernández se dedica a los dominicanos, que han decidido cargar su propia cruz a través de las catorce estaciones que le han impuesto los políticos y poderosos. Ahora me espanta ver como se ponen las esperanzas en un individuo que en el pasado probó su incapacidad y que por ser parte de una estructura corrompida, no puede estar menos que corrupto personalmente. Un pueblo que decide beber agua sucia en vez de procurarse agua limpia termina por sucumbir enfermo.

Carne de yugo, ha nacido
más humillado que bello,
con el cuello perseguido
por el yugo para el cuello.

Nace, como la herramienta,
a los golpes destinado,
de una tierra descontenta
y un insatisfecho arado.

Entre estiércol puro y vivo
de vacas, trae a la vida
un alma color de olivo
vieja ya y encallecida.

Empieza a vivir, y empieza
a morir de punta a punta
levantando la corteza
de su madre con la yunta.

Empieza a sentir, y siente
la vida como una guerra
y a dar fatigosamente
en los huesos de la tierra.

Contar sus años no sabe,
y ya sabe que el sudor
es una corona grave
de sal para el labrador.

Trabaja, y mientras trabaja
masculinamente serio,
se unge de lluvia y se alhaja
de carne de cementerio.

A fuerza de golpes, fuerte,
y a fuerza de sol, bruñido,
con una ambición de muerte
despedaza un pan reñido.

Cada nuevo día es
más raíz, menos criatura,
que escucha bajo sus pies
la voz de la sepultura.

Y como raíz se hunde
en la tierra lentamente
para que la tierra inunde
de paz y panes su frente.

Me duele este niño hambriento
como una grandiosa espina,
y su vivir ceniciento
resuelve mi alma de encina.

Lo veo arar los rastrojos,
y devorar un mendrugo,
y declarar con los ojos
que por qué es carne de yugo.

Me da su arado en el pecho,
y su vida en la garganta,
y sufro viendo el barbecho
tan grande bajo su planta.

¿Quién salvará a este chiquillo
menor que un grano de avena?
¿De dónde saldrá el martillo
verdugo de esta cadena?

Que salga del corazón
de los hombres jornaleros,
que antes de ser hombres son
y han sido niños yunteros.

2 respuestas a EL NIÑO YUNTERO (Miguel Hernández)

  1. Ramón dice:

    Miguel Hernández es un grade de la palabra precisamente porque logra esos efectos. Es la mágia del poeta que canta desde lo profundo de su alma.

  2. franciapacheco dice:

    MI QUERIDO AMIGO,
    CADA VEZ QUE LEO ESE POEMA O LO ESCUCHO , NO PUEDO CONTENER LAS LAGRIMA, MI CORAZON SE OPRIME, IY NO PUEDO CONTENER LA IMPOTENCIA!!!!!
    HAY AMIGO DEL ALMA.

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